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Paréntesis – Sendas contemplativas

Paréntesis - Sendas contemplativas

Paréntesis - Sendas contemplativas


Liliana Durán - León Trujillo - Rubén González


MAS ALLÁ DE LA FRAGILIDAD


Hoy el ser humano se siente más frágil que nunca. Se enfrenta a acontecimientos en los que la incidencia de su decisión es escasa o nula. La frivolidad del mundo en que vive lo torna impotente e inhibe su capacidad de sentir y reflexionar lo que acontece.

En medio de la frivolidad el terrorismo en otros paísesque vemos en los últimos tiempos parecenser de un planeta distante y ni siquiera remiten a la pesadilla vivida en Colombia en las últimas décadas. La destrucción y los actos perpetuados por ISIS, sumados al acuerdo nuclear de Estados Unidos con Irán, la guerra de Israel con Hamás, la nación griega en quiebra,la desaparición de los cuarenta y tres estudiantes en México, la destrucción de un hospital humanitario en Afganistán, nos han dejado en el limbode una situación agobiante y desesperanzadora. Frente a la diáspora de los desplazados Sirios, africanos, y de otros países en conflicto que llegan a Europa mendigando un lugar en el mundo aparece la barrera de la xenofobia que acentúa la “globalización de la indiferencia" denunciadapor el actual Papa Francisco.

Las voces de resistencia son numerosas y cada día se unen más personas agobiadas por el maremágnum de información, el flujo de imágenes y las prácticas sociales implantadas en la actualidad. Por ejemplo, los actos cotidianos se han transformado en una serie de fotografías que testimonian todo lo que se hace, desde actos mínimos hasta escenas íntimas. Las selfies no son otra cosa que narcisos exacerbados qué podrían complacer a Caravaggio: su pintura se perpetuó y su propuesta de imagen arquetípica se propagó como una epidemia. El hecho de compartir y conversar con amigos durante una cena se traslada al acto de un grupo de personas con la cabeza abajo chateando, y la comida se convierteen un pretextopara testificar un catálogo culinario, haciendo que la vida se torne similar a un reality show mediante la comprobación de un“con quién", un “qué" y un “cuándo" se estuvo haciendo. Recibir un “like" como premio por las fotos subidas en las redes se convirtió en un hábito y en la culminación de un acto.Pero esto acontece en todos los aspectos de la cotidianidad, incluso en el arte.

¿Qué estás mirando?
El libro 150 años de arte moderno de Will Gompertz afirma que frecuentemente el arte se vuelca al entretenimiento y los artistas tienen que entender y asumir el mundo de las relaciones públicas y del comercio del arte. Sólo faltan dos años para que La Fuente, el orinal de Marcel Duchamp cumpla un siglo; un objeto que sigue siendo enigmático. Uno de los propósitos del artista al enviar un urinal firmado a un concurso de arte era burlarse del comercio del arte y de las estrategias de la fama.Dicha burla sigue vigente cuando un artista contemporáneo recrea en su obra un homenaje al pensamiento de Duchamp, trasladando banalmentesu lenguaje creativo y su manera de contemplar el mundo a una vajilla que se vende en un supermercado.

Sin embargo, como lo aseguró Guy Debord en la Sociedad del Espectáculo en 1967 :“Todo lo que una vez fue vivido directamente se ha convertido en una mera representación". Así la representación vale más que la realidad, vale más que las palabras, vale más que lo vivido. Hoy el triunfo de la imagen es el triunfo de la muerte.

Esta exposición es una respuesta ante la velocidad, frivolidad y cronofagia del mundo contemporáneo, y por esto su nombre acude al signo de puntuación paréntesis ( ), que se usa para insertar en un enunciado una información aclaratoria o complementaria, insinuando un grado de aislamiento. El paréntesis también sirve como una expresión coloquial para hacer una pausa en la vida cotidiana y nos invita a interrumpir o eludir las actividades mecánicas en el día a día. Esta exposición es una muestra que propone una pausa para activar otros verbos. El subtítulo de la exposición, Sendas contemplativas, nos señala caminos para recorrer la muestra ralentizando la mirada, aquietando el espíritu.Paréntesis nos reta a detenernos ante los actos sociales repetitivos para descubrir nuevas sensibilidades y maneras de contemplar.

La exposición la componen tres artistas: León Trujillo, Liliana Durán, y el más joven, Rubén González, que aquietan su prisa y su mirada, proponiendo otras rutas indecibles en el mundo actual, tales como la contemplación y la meditación.

La instalación de León Trujillo la componen una serie de pinturas negras matéricas; un mundo austero que propone como nortela contemplación y el ascetismo. Su obra vincula el silencio y lo minimal, sin efectos, sin adornos: lo natural y lo esencial están presentes. Su proceso se vincula con la naturaleza y la meditación en medio de tiempos de ruido sonoro y visual. Su obra afirma o confirma la otra parte del todo, porque ese todo es completo, no excluyente. Con sus obras podemos encontrar un puente de cómo a partir de la pintura se puede transmitir la experiencia de la meditación y en qué medida influye al que lo contempla.

Su pintura está estrechamente ligada a la música del compositor estonio Arvo Pärt: se entrelaza y tienen en común ese minimalismo sacro. Pärt y Trujillo comunican la conexión con el vacío y el silencio, con lo no manifiesto, que a su vez permite la manifestación de todas las cosas. Para Trujillo el arte habita esencialmente enlo espiritual, donde se integra lo conceptual. Su interés se centra en la experiencia espiritual: contempla la contemplación. Observa cómo todo pasa y ambas, la contemplación y lo que pasa, son la vida.

Psique es un proyecto de Rubén Gonzáles, un proceso en el que da cuenta del paso del tiempo por medio de la contemplación silente, que tiene que ver con elapagamiento del pensamiento cuando se tiene la manifestación de la belleza. Esto no es algo que el artista se proponga sino que se encuentra en ciertos momentos de epifanía.

La obra de Rubén parte de una experiencia de detenimiento en medio del dinamismo de la ciudad, cuando él observaun árbol ubicado en la calle cien en Bogotá. Durante el recorrido habitual de un transmilenio que se detiene en la estación de repente observa el árbol lleno de mariposas, para luego darse cuenta que en realidad es el movimiento de las hojas del árbol producido por el viento. Desde ese momento empezó a investigar este árbol y por coincidenciaencontró en una carátula de un disco de Arvo Pärtuna imagen muy similar a lo que había contemplado en el árbol.

Rubén puede detenerse en los usuales lugares contaminados de la ciudad y encontrar pequeñas flores que nacen, evidenciando cómo la naturaleza prevalece sin necesidad de la fuerza. Puede conectarlos espacios más turbioscon experiencias de belleza y quietud, descubriendo ese “algo especial y cotidiano" que se transforma en conciencia, comprobación y conocimiento.

Sus videos registran su contemplación de la naturalezaen medio del paso del tiempo. Más allá de buscarel registro de la luz y el color como los impresionistas, su búsqueda se concentra en preguntarse si el arte puede ser realmente terapéutico, en un sentido de sanación del alma como lo consideraban las antiguas culturas. Para Liliana Durán los artistas de hoy hacen señalamientos sobre el mundo en el que vivimos desde posiciones diversas y con medios disímiles, planteando actitudes de resistencia ante la dinámica del mundo actual. Se refiere a la posición del crítico Lewis Hyde que propone que una obra de arte es un regalo y no una mercancía, y en la que pregunta a los artistas cómo sobrevivir en un mundo dominado por el intercambio comercial. Desde estos planteamientos activistas y desde un mundo relacionado con prácticas orientales se concentra la pintura de Liliana Durán.

Liliana considera que las consecuencias de la actitud mercantil, propia de occidente, se ha extendido a todos los rincones del mundo, siendo uno de sus más dramáticos efectos la destrucción irreparable del medio ambiente. La artista despierta su interés ambientalista durante su permanencia en la ciudad de Cali en la década de los 90, y es ahí donde conoce de cerca las grandes talas que se realizan en la zona del Pacífico. A causa de esto comienza, desde su práctica como docente de Bellas Artes, a permear en sus estudiantes la conciencia sobre la importancia de cuidado de la naturaleza.

Esta posición fundamental la combina con la práctica de Tai Chi, que propicia el equilibrio interior, y del Chi Kung, una terapia medicinal de origen chino que se basa en el control de la respiración. Una de sus series de pinturas parte del entendimiento dellibro de las Mutaciones, el I Ching. Así, Liliana mezcla en su pintura conceptos que se adhieren a filosofías orientales y posiciones claras frente a lo que pasa en el mundo. Su mirada hacia las prácticas e imágenes orientales están presentes en su vida y en su proceso artístico, en el que prima el respeto y la consideración frente a los demás y la naturaleza. La dedicación a su trabajo involucra el refinamiento y lo esencial del dibujo, y desde esa tradición espiritual deja atrás el mundo mercantilista occidental que devora al ser humano y su entorno.

Duración: 26 de noviembre 2015 - 12 febrero 2016
Lugar: Museo de Arte Moderno de Bogotá

Fuente

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